¿Y los profes dónde están?

Por: Erikson Julián Castro Sierra
Hace un par de días observe un pasacalle en el municipio de Hobo rechazando los paros de los profesores, además de muchos comentarios esta semana desprestigiando la profesión docente.
Por lo tanto, con el mayor de los respetos me gustaría contestar los cuestionamientos que se hace al magisterio no solamente del municipio de Hobo, sino también del Huila y Colombia.
En primer lugar, no cabe duda que el movimiento sindical en Colombia con mayor fuerza numérica es el magisterio, y es evidente como los gobiernos de turno pretenden dividirlo, desprestigiarlo y aniquilarlo de muchas maneras, dividirlo con dos vinculaciones, unos vinculados a un decreto 2277 y otros con el 1278, donde hay bastantes diferencias laborales, desprestigiarlo a través de una política en los medios de comunicación y redes sociales, donde se asegura que se politiza la educación con los profesores que no siguen los lineamientos del Ministerio de Educación (aceptar todo sin cuestionamiento) y que adoctrinan a estudiantes hacia el cuento del castrochavismo (cuestión que muchos aún creen) y se estigmatiza a todos aquellos que denuncian o se pronuncian ante las injusticias como comunistas, formadores de guerrilleros (pensamiento crítico), aniquilando de esta manera a los líderes y dirigentes estudiantiles y sindicales del magisterio colocándoles en peligro sus vidas.
Ante este panorama, es normal como en los medios de comunicación tratan de ocultar la realidad social del país y proyectar una imagen totalmente contraria a lo que diariamente se vive en el país.
El presupuesto para la educación de los hijos de los campesinos, obreros, trabajadores y desempleados del país es muy bajo para las necesidades básicas que se requiere para implementar una educación de calidad, además hay una brecha inmensa entre educación rural y urbana que es abismal, existe un docente para 40 o 50 estudiantes o más por salón, pero lo más triste para la educación campesina es que hay un solo docente para todos los grados de preescolar a quinto todos en un mismo salón. ¿Será que esto no merece una protesta no solo por parte de los docentes sino de toda la comunidad en general?
Existe un Programa de Alimentación Escolar que atenta contra la dignidad de los estudiantes, quienes reciben no un almuerzo como muchos creen, sino un complemento nutricional que debido a la corrupción no es para todo el año escolar y día a día se convierte en una pobre alimentación en muchas instituciones, o en algunos otros casos reciben el plato de comida en el suelo, además del constante incumplimiento en el pago a las manipuladoras de estos alimentos. ¿será que, por ser supuestamente regalado, (cuestión que no la creemos así, pues cada uno de nosotros pagamos los impuestos), debemos aceptar cualquier cosa de los operadores de estos programas, así sea indignos para nuestros estudiantes y por ende no sea necesaria una movilización y no solo por parte de los docentes sino de toda la comunidad educativa?
¿será que no merece una marcha no solo por parte de los profesores sino también de toda la comunidad, exigiendo a un gobierno inversión en la educación desde el nivel de preescolar hasta educación superior universitaria?
Existe colegios y escuelas en un abandono total a tal punto que su infraestructura está deteriorada o inexistente, como sucede en muchos casos sobre todo en la zona rural, no hay material didáctico y pedagógico apropiado para la orientación de las clases, ¿será que este fenómeno solo son casos aislados y que, por consiguiente, los docentes no tienen razón de protestar? O ¿será que los profesores son realmente quienes tienen la decencia de hacer respetar la dignidad de los estudiantes de las escuelas y de la educación del pueblo, pero la comunidad se deja manipular de los medios de comunicación que alteran la realidad social del país?
Por ende, los profes están en las calles haciéndose escuchar, exigiendo presupuesto para la educación, dignidad para los estudiantes y respeto para el pueblo, donde se le alzan los impuestos, la gasolina y los alimentos, ¿no merecemos todos, organizarnos y marchar por lo nuestro, por nuestra dignidad cómo colombianos?, ESTE 28 DE NOVIEMBRE VAMOS TODOS A LAS CALLES, sigamos el heroico compromiso y valentía de los estudiantes universitarios, quienes están resistiendo y defendiendo la educación pública.

