El concejal de Pitalito Laureano Molina Scarpetta, quien fue capturado por agentes de la Seccional de Investigaciones Judiciales SIJIN fue trasladado a la capital del Huila en donde este martes será presentado en audiencia de imputación de cargos por los delitos de Terrorismo y Homicidio.
Por: Hector Fabio Muñoz Figueroa – @hefamu1
Un hecho, tan sorpresivo como delicado es el que se conoció la tarde del domingo último a raíz de la captura y posterior conducción hacia Neiva contra el concejal de Pitalito y exalcalde de Oporapa Laureano Molina Scarpetta.
Atendiendo la orden de captura emanada desde el Juzgado Primero Especializado del Circuito de Neiva que lo requería por los presuntos delitos de homicidio en persona protegida en concurso y homicidio agravado por terrorismo, funcionarios del Cuerpo Técnico de Investigaciones CTI de la Fiscalía en conjunto con agentes de la Seccional de Investigaciones SIJIN, le dieron captura cuando se encontraba en su residencia.
El capturado fue señalado por un exintegrante del recién desmovilizado grupo insurgente Farc en una diligencia judicial como participe de los hechos ocurridos el 11 y 12 de octubre del año 2002 cuando esa guerrilla se tomó el municipio de Oporapa en donde él fungía como alcalde y en el centro poblado Maito en Tarqui, por lo que el juzgado determinó ordenar su detención.

Luego de la captura, el cabildante conservador en ejercicio y alcalde de Oporapa entre los años 2001 y 2004, fue trasladado a Neiva en donde será presentado el próximo martes en audiencia de legalización de captura e imputación de cargos.
La toma.
Los habitantes de Oporapa difícilmente olvidarán la cruenta toma guerrillera de las Farc en los fatídicos días 10 y 11 de julio de 2002.
Según versiones de un desmovilizado de ese grupo armado ilegal, en la acción insurgente participaron más de 250 guerrilleros de la columna Uriel Varela, la mayoría recién incorporados a las filas y oriundos de Nariño y el Cauca.

La incursión guerrillera de las Farc a Oporapa se inició hacia las cinco de la tarde del fatídico miércoles 10 de julio de 2010. Horas previas a la toma, escuadras de la columna Uriel Varela se apostaron en diferentes vías de acceso al municipio, a detener a las personas y vehículos que llegaban o salían de la población.
La táctica de la guerrilla fue tomar como rehenes a los habitantes de las casas de la población que estaban al frente de la estación de policía y desde allí, atacar la estación donde había en ese momento 16 uniformados que repelieron el ataque internándose en los túneles que se habían construido previendo este tipo de acciones de la guerrilla.
El ataque se prolongó toda la noche y hasta aproximadamente las 12:00 horas del día 11 de julio de 2002, ya que, al llegar el apoyo aéreo, los insurgentes se replegaron hacia la parte más alta, en un cerro ubicado aproximadamente a 500 metros de la localidad, desde donde continuaron lanzando al parecer, granadas de mortero hacia las instalaciones y disparos hacia el apoyo aéreo
Aunque versiones extraoficiales señalan que, en la arremetida del Ejército por tierra y aire contra el grupo guerrillero, que participó en las tomas del centro poblado de Maito en Tarqui y en el municipio de Oporapa, murieron más de 200 guerrilleros, solamente se han encontrado 30 cadáveres enterrados como NN en el cementerio de La Plata y otros 30 en una fosa común.

