Se trata de Rigoberto Peña Trujillo, un religioso oriundo de Oporapa quien tras varios años de preparación se ordenó como sacerdote de la comunidad franciscana. El religioso se denominará Fray Francisco.
Por: Hector Fabio Muñoz Figueroa – @hefamu1
La comunidad católica de Oporapa tiene un nuevo motivo de orgullo y alegría, todo por la reciente ordenación de uno de sus hijos como sacerdote de la orden de los Franciscanos.

Se trata de Rigoberto Peña Trujillo, un hombre quien desde temprana edad e influenciado por la labor que realizan los Frailes Menores Renovados Franciscanos desde el Convento de la Cruz ubicado en las afueras del centro poblado San Roque, decidió formar parte de esa comunidad caracterizada por sus votos de pobreza y trabajo en favor de los menos favorecidos en el mundo.

Tras varios años de trabajo y preparación tanto espiritual como teológica, Rigoberto Peña Trujillo se convirtió finalmente en Fray Francisco al ordenarse en un acto solemne realizado en la Diócesis de Garzón y del que participaron varios habitantes y líderes de ese municipio surhuilense.

Ya el domingo 17 de marzo, el nuevo sacerdote oporapense fue recibido en su municipio por una nutrida caravana de feligreses y paisanos quienes lo acompañaron desde su casa paterna donde partió rumbo al templo San José en donde celebró su primera eucaristía.

Con un sermón lleno de palabras tranquilas pero cargadas de alegría y haciendo un llamado a la unidad y hacia el fortalecimiento de la fe por medio de obras y el ejemplo de una vida acorde a los preceptos enseñados por Jesucristo, el nuevo sacerdote se dirigió a sus paisanos y feligreses agradeciendo el apoyo expresado durante su vida de formación. 
El Fraile Francisco permanecerá por un tiempo en la comunidad de la Ermita de la Cruz ubicada en las afueras del centro poblado San Roque Oporapa desde donde aspira poder seguir brindando su servicio de apoyo y fortalecimiento espiritual a la comunidad católica.
Información/Fotos: José Elmer Peña Castro.

