Aseguran que tras el asesinato de alias ‘tornillo’ incrementaron exigencias de dinero y trabajo forzoso bajo amenazas.
Por: Héctor Fabio Muñoz Figueroa – @hefamu1
Preocupados permanecen los habitantes de la vereda San Pablo en zona rural de Suaza ante la presencia y el accionar de integrantes del frente Rodrigo Cadete del bloque ‘Jorge Briceño Suárez’, comandado por Alexander Díaz Mendoza, alias ‘Calarcá’.
Según se estableció tras la muerte en combates de Jhon Carlos Medina Ortega alias ‘tornillo’ el pasado 17 de abril y la captura de varios integrantes de esa organización en la que además se incautaron armas, municiones y material de guerra, los ilegales ahora bajo el mando de alias ‘la negra’, estarían imponiendo presiones económicas y de convivencia en la comunidad.
En dos reuniones llevadas a cabo a finales de abril y comienzos de mayo, los ilegales habrían obligado a los residentes a carnetizarse e impusieron cuotas que todos sin excepción deberán pagarles, según ellos como ‘aporte a su trabajo social’.
Entre los condicionamientos impuestos figuran la obligatoriedad de portar un carné en el que se identifique el origen y residencia de todos los habitantes y personas que permanecen en la zona, al tiempo que quienes arriben de otras regiones, especialmente para trabajar en las fincas, deberán acreditar una recomendación de la junta de acción comunal de sus lugares de residencia.
Se impusieron jornadas periódicas de trabajo comunitario en la que todos sin excepción deberán participar so pena de ser sancionados con costosas multas o la realización de trabajos forzados en otras regiones.
Granadas y dinero extraviado.
Se conoció que otra de las situaciones que se está presentando es el extravío de varias granadas de fragmentación y una millonaria suma de dinero producto del recaudo de extorsiones que los insurgentes extraviaron en el sector durante el operativo militar del 17 de abril y que al parecer no está ni en poder de las autoridades, ni de los cabecillas de la organización, lo que los ha llevado a sospechar sobre un posible auto robo por parte de guerrilleros rasos.
Esa situación ha generado preocupación entre los habitantes, pues según se indica los ilegales han advertido sobre represalias en caso de no contar con la colaboración suficiente para recuperar dichos elementos.
Aunque la situación ya ha sido dada a conocer a las autoridades, no se ha conocido sobre acciones que retornen la tranquilidad a ese sector.

