Hospitales; El COVID 19 y los carteles de único oferente

Por: Manuel Salvador Molina Hurtado
Abogado Constitucionalista, Administrativista, Magister en Criminología, Ciencias Penales y Penitenciarias, expersonero de Timaná y exconsejero de Paz del Huila.
“Hay que decirlo sin anestesia: el sistema colombiano de salud ha muerto. Lo mataron la corrupción, la politiquería y la codicia”. Juan Gossain.
Tan delicado y grave es el estado de salud de los hospitales, que en la clausura de la Cumbre de Gobernadores Pacto 2020, “Más cerca de las Regiones”, celebrada recientemente en Cartagena, en fecha viernes 21 de febrero del presente año, el Presidente de Colombia y los 32 Gobernadores del país, suscribieron el compromiso de realizar procesos de selección y nombramiento de los nuevos gerentes de los Hospitales E.S.E., con total independencia de los intereses de los políticos de turno en las respectivas regiones.
Ahora, y frente a esto, algunos alcaldes podrían afirmar que este pacto anticorrupción no los obliga, toda vez que ellos no suscribieron dicho acuerdo, tal compromiso. Amen, de que no faltará quien alegue que la Ley no les impone adelantar un proceso de selección en esta escogencia, lo cual no es cierto del todo, por cuanto el procedimiento que hoy día regla la selección de los nuevos gerentes de los hospitales sí encierra un trámite, que si se le respeta con rigor, significaría -aunque breve-, todo un proceso de selección que blinde con transparencia y moralidad la gestión, que es lo que afanosamente busca el Primer Mandatario. Desde luego, que no lo es en sentido literal y hermenéutico, pero que si se adelantara con ese rigor planteado, cumpliría cabalmente con la finalidad de la contratación, instituida en el Estatuto de Contratación -Ley 80 de 1993, Artículo 3. De los fines de la contratación estatal: “…el cumplimiento de los cometidos estatales, la continua y eficiente prestación de los servicios públicos y la efectividad de los derechos e intereses de los administrados…”. (la negrilla y la cursiva no son del texto)
En este orden de ideas, si la vinculación manipulada resulta ser inconveniente para la óptima y eficiente prestación del servicio de salud a la población, puesto que va enderezada específicamente a satisfacer los apetitos desbordados del contratista encargado de los suministros, qué se debe esperar ante la crisis que se pudiera avecinar originada por la acechanza del COVID 19, más conocido como el corona virus, que desde luego, demanda las mejores gerencias públicas hospitalarias?
Al respecto, prosigo, el Presidente Duque manifestó:
“…hoy hemos dado un paso importantísimo. La lucha contra la corrupción nos obliga a todos; la comunidad espera de nosotros total compromiso, y la derrota de los carteles de únicos proponentes. Y, derrotar esa colusión que a veces se presenta entre quienes quieren ir a capturar las rentas que le pertenecen a los ciudadanos. Celebro este pacto que han firmado los gobernadores por la transparencia en la selección de los gerentes de los hospitales; queremos una salud que le responda al ciudadano y no queremos más gerentes de hospitales que le respondan a la politiquería y al clientelismo…”.
Para finalizar, resaltamos que no nos referimos aquí y en esta ocasión a otros graves males que aquejan a muchos hospitales, tales como la limitada prestación de servicios, el mal trato a los usuarios, a las nóminas paralelas -en su condición de fortines políticos-, a la deficiente administración de los recursos y a su rapacería delictual, y, como si no bastara, al desaprovechamiento del talento humano, rico en potencial pero desperdiciado, por demás.
Seria tarea aguarda a los mandatarios. Ya la comunidad está expectante, alerta. ¿Lo están los organismos de control y las organizaciones de participación democrática?. Imposible fuera que pasara lo mismo que sucedió con los procesos de selección de Personeros Municipales en más de un centenar de municipios del país, ahora investigados por la Procuraduría General de la Nación.
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