A 24 años de una violenta toma guerrillera que dejó varios policías fallecidos, un secuestrado y el caserío destruido, sus habitantes hicieron un evento de paz.
Por: Gisela Hurtado Celis – @giselahcelis
En el corregimiento de San Adolfo, Acevedo, Huila, la comunidad conmemoró 24 años de la violenta toma guerrillera del 2 de septiembre de 2001, un hecho que marcó a este corazón cafetero del sur del país.
Los habitantes, liderados por el colectivo Nuevo Renacer, resisten pintando las paredes del caserío con murales coloridos que retratan la fauna local y mensajes de paz, un gesto poderoso para resignificar la memoria y reconciliarse con un pasado doloroso y un futuro esperanzador.
Bajo la lluvia, el acto central incluyó un desfile desde el colegio local, amenizado por la banda de paz de San Marcos, hasta el parque principal, donde una ‘velatón’ honró a las víctimas.
Nur Collazos, lideresa comunitaria, afirmó: “Que esta conmemoración anual evite repetir la violencia”. Junto a Fredy Quitián, promueven el arte y el turismo, con murales pintados por firmantes del Acuerdo de Paz, como símbolo de reconciliación.
Pese al abandono estatal y la sombra de grupos armados, San Adolfo impulsa iniciativas como la recuperación del Parque Nacional Cueva de los Guácharos y la restauración de la biblioteca municipal.
Con su café de Denominación de Origen, esta comunidad campesina abraza la memoria colectiva, transformando el dolor en esperanza para construir un territorio de paz.

