A los bajos precios del producto, las asfixiantes deudas bancarias, los altos costos de producción, el cambio climático y las plagas, la incertidumbre por el futuro del mercado y la inseguridad que se vive en el campo; se suma ahora la posibilidad de ser excluidos del régimen subsidiado de salud, tener que cotizar su propia seguridad social y declarar renta ante la DIAN.
Por: Hector Fabio Muñoz Figueroa – @hefamu1
Muy preocupados se encuentran varios cafeteros de la región por la publicación de sus nombres en listados en los que, por haber excedido el valor de un salario mínimo mensual en ventas de café durante los últimos meses, podrían ser reportados ante la DIAN, la Unidad de Gestión Pensional y Parafiscales UGPP y el Sistema General de Seguridad Social en Salud (SGSSS) ADRES, so pena de ser fuertemente sancionados.

Dicha situación según indican expertos, haría que muchos de ellos pierdan el beneficio del Sistema Subsidiado de Salud y deban convertirse en aportantes independientes, que además deberán cotizar el pago de la seguridad social en el régimen contributivo y declarar renta ante la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales DIAN.
La información ha sido confirmada por funcionarios de las oficinas municipales del régimen subsidiado de salud, quienes indican que en su tarea de cazar nuevos contribuyentes, las entidades del Estado vienen cruzando información relacionada con los ingresos brutos de las personas que, en el caso de los caficultores que han vendido sus cosechas, serán objeto de la suspensión de derechos subrogados.

El vender el café que se produce en las fincas cuyo valor exceda un salario mínimo mensual es para el sistema tributario, motivo de convertirse en cotizantes independientes de los servicios de salud, pensión, riesgos laborales y adquirir la calidad de declarante ante la DIAN, por lo que esta nueva situación viene generando preocupación entre la comunidad.

Expertos indican que las últimas reformas tributarias han extremado los parámetros a tener en cuenta a la hora de declarar los balances tributarios, algo que, aunque no tiene en cuenta los gastos y deudas, se convierte en un duro golpe a la ya penosa situación económica de las familias rurales.
Se espera que desde el Estado se oriente a la comunidad y se aclare la situación que por ahora se convierte en otra causa de extrema preocupación para la maltrecha economía cafetera de la región, que se declara desesperada por la difícil situación socio económica y productiva.

