La imposición de aranceles a los productos colombianos llevó a retomar el transporte de petróleo con vehículos cisterna por la principal vía del Huila.
Por: Héctor Fabio Muñoz Figueroa.
El departamento del Huila enfrenta una creciente alerta vial y ambiental por el fuerte incremento de tractomulas cisterna que transportan petróleo crudo por la Ruta 45, principal corredor regional.
Desde que el gobierno ecuatoriano impuso aranceles a productos colombianos y elevó en 900% la tarifa de transporte de crudo por sus oleoductos (de 3 a 30 dólares por barril) a inicios de 2026, Ecopetrol retomó el traslado terrestre desde Putumayo hacia Barrancabermeja.
Actualmente circulan a diario más de 150 vehículos tipo cisterna cargados con crudo por esta vía, cifra que ha triplicado el flujo habitual en tramos como Pitalito, Bruselas, Pericongo, Timaná y Neiva.
La Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena (CAM) y la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) reportan un repunte en la accidentalidad asociada al corredor. El aumento de vehículos pesados ha contribuido al deterioro de la infraestructura vial y a más siniestros en sectores como Los Altares, Pericongo, Hobo y La Guaira.
Esta situación recuerda lo ocurrido durante el gobierno de Juan Manuel Santos Calderón, quien en 2014 autorizó el transporte masivo de crudo por carretera como medida de contingencia.
La medida duró varios meses (aproximadamente de inicios a mediados de 2014), período en el que el incremento de carrotanques elevó la accidentalidad y deterioró gravemente la vía.
El riesgo ambiental es latente por la cercanía de la Ruta 45 con fuentes hídricas clave, como la quebrada El Cedro en Pitalito, vital para el agua potable.
Autoridades departamentales y Policía de Tránsito intensificaron controles, exigen planes de contingencia a las empresas y avanzan en la instalación de un punto SOS en Bruselas.
Se reitera el llamado a extremar la seguridad en este corredor que preocupa a todo el Huila.

