La comunidad educativa expresa que la sede de la vereda San Calixto presenta un alto grado de deterioro que no ha sido atendido.
Por: Gisela Hurtado Celis – @giselahcelis
Ante la falta de respuesta de las autoridades competentes, padres de familia, profesores, estudiantes y comunidad en general del municipio realizaron un plantón exigiendo atención inmediata para el mejoramiento de las precarias aulas escolares de una institución educativa que alberga más de 270 estudiantes. Según los manifestantes, dos aulas de clases están a punto de colapsar debido a su avanzado estado de deterioro.
Las instalaciones, construidas hace más de 30 años, presentan grietas profundas, estructuras obsoletas y techos de teja antiguos en pésimas condiciones. «Ya se ha hecho la debida queja ante el jefe de núcleo, la secretaría de educación y la administración municipal, pero hasta ahora no hemos obtenido respuesta alguna», expresaron los afectados durante la protesta.
La comunidad denuncia que los niños, especialmente los estudiantes de 0 a 5 grados de primaria, están expuestos a graves riesgos en estas instalaciones. «No queremos que ocurra una tragedia. Los estudiantes merecen un lugar seguro donde puedan recibir su educación», manifestaron.
Mientras tanto, como medida provisional, los alumnos han sido reubicados en la cancha de fútbol, un espacio completamente inadecuado para el proceso educativo. La comunidad exige intervención inmediata por parte del municipio, la secretaría de educación departamental y el gobierno regional para garantizar infraestructura escolar digna y segura.
Con pancartas y consignas, los manifestantes pidieron ser escuchados: «Exigimos compromiso. La educación es un derecho, no un privilegio». Hasta ahora, las autoridades no se han pronunciado oficialmente sobre el caso.
El alcalde Francisco Cuellar Calderón y el personero municipal Dionel María Vargas Castro hicieron presencia en el lugar para atender los reclamos de la comunidad y se comprometieron con tramitar los reclamos de los manifestantes.

