Una humilde familia, residente en la vereda Sinaí en el corregimiento Regueros de Pitalito en cuyo hogar existen dos niños en situación de discapacidad y tres personas más, fueron beneficiarios de la unión del esfuerzo de empresas, instituciones para dotarles una nueva vivienda.
Por: Gisela Hurtado Celis – @giselahcelis
Hace un poco menos de un año Tania y Davier fueron descubiertos en una visita domiciliaria por uno de los médicos de la E.S.E. Manuel Castro Tovar, los niños llevaban más de dos años sin salir de casa y sin recibir atención especializad, la felicidad que expresaron estos niños cuando fueron llevados en uno de los vehículos de la institución, motivó a la E.S.E. Manuel Castro Tovar a brindar toda la ayuda posible para garantizar la calidad de su salud.

Por ello, con la gestión de Sergio Mauricio Zúñiga Ramírez gerente de la entidad prestadora de salud se les donaron sillas de ruedas anatómicas para mayor comodidad, se les llevó a control con especialistas y se les gestionó la entrega de pañales de por vida, además del apoyo con suplementos vitamínicos.

Cuando se conoció a fondo la situación de Dianey madre cabeza de hogar con sus 5 niños, la lucha que a diario lleva, las dificultades para movilizar a Tania y a Davier en sus sillas y las precarias condiciones de su vivienda, nos propusimos mejorar su piso y para ello se contó con el apoyo del medio web de comunicación Aldea Sur, cuando se inició la publicación de la campaña el Sub Intendente Liévano de la estación de policía de Guadalupe, se conmovió y con su gran voluntad y capacidad de gestión, logró la donación elementos para la construcción de baño y cocina, tanque de agua, arena y 2.500 ladrillos con el apoyo de la asociación de ladrilleros de Pitalito y la ladrillera Villa Aránzazu, y a partir de allí el propósito, no solo el piso sino la vivienda completa.

Pero lograr los recursos y los materiales para la construcción llevó unos cuantos meses, la E.S.E. Manuel Castro Tovar de Pitalito como principal aportante, donó una gran cantidad de materiales y gestionó otros mediante su estrategia “Donación para la vida” del programa de humanización, así mismo cubrió los gastos del maestro de obra, combustible y otros elementos.

A través de la invitación realizada por el medio de comunicación Aldea Sur se unieron a esta gran labor, el batallón de infantería No. 27 Magdalena con el aporte de mano de obra no calificada, arena y vehículos para el transporte de material durante toda la ejecución de la obra, así mismo el club rotario de Pitalito se vinculó con la gestión de piso en baldosa de alta calidad, el cual fue traído desde Bogotá.
En medio de todas las dificultades que se tuvieron en esta gran acción social, que parecía imposible cumplir, varios comerciantes, ciudadanos y amigos también se conmovieron con la historia de Dianey publicada en redes sociales y cada uno hacía su aporte según su posibilidad; la gestión continuó hasta lograr la construcción de la vivienda básica, con baño y cocina, en obra negra con ladrillo a la vista que fue entregada a esta humilde familia.

Todos los valiosos aportes permitieron que Davier, Tania, Andrés, Saray, Sergio y Dianey, su mamá, tengan ahora una mejor calidad de vida y puedan disfrutar de un techo digno acorde a sus necesidades.

