En 2012 fueron invertidos 1.100 millones de pesos para lograr un paso alterno al Batallón Pigoanza, pero las obras no se terminaron.
Por: Gisela Hurtado Celis – @giselahcelis
Un posible caso de detrimento al erario, se habría cometido en el municipio de Garzón luego de destinarse millonarios recursos para construir dos puentes que 13 años después siguen sin terminarse.
Se trata de un proyecto que busca conectar a las veredas Miraflores y Claros, por una vía alterna en el sector Las Agallas para lo cual se contempló y destinó presupuesto en la construcción de dos puentes sobre las quebradas Majo y La Zurumba.
Pese a que las obras iniciaron su construcción y lograron un avance significativo, de forma sorpresiva su ejecución fue abandonada y hoy ambas estructuras parecen querer convertirse en “elefantes blancos”.
La situación que más preocupa a los habitantes del sector es que pese a que las estructuras quedaron muy cerca de concluirse, un viaducto que debía construirse jamás se hizo realidad y el paso alterno al Batallón de Infantería No. 26 Cacique Pigoanza, quedó en veremos.
El temor de los habitantes, además de ver malogrados los recursos invertidos, es por su misma integridad pues aseguran que el paso obligado por la unidad militar los pone en riesgo, justamente en momentos en que se realizan prácticas de polígono.
Recientemente una comisión de la Contraloría Departamental del Huila visitó el lugar, pero hasta la fecha no se conoce de acciones que resuelvan el problema o sobre respuestas de quienes invirtieron recursos públicos en el proyecto.

