El evento liderado por la Jurisdicción Especial para la Paz busca hacer reparación simbólica a familias afectadas por el conflicto armado interno.
Por: Héctor Fabio Muñoz Figueroa.
En Pitalito, se llevó a cabo un acto histórico de reparación simbólica en el marco del Subcaso Huila de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP).
Durante la audiencia de definición jurídica de 69 comparecientes de la fuerza pública —no considerados máximos responsables—, se entregó oficialmente el mural pétreo titulado “Eran campesinos, eran trabajadores, eran inocentes”.
Esta obra, tallada en un muro a las afueras de la Institución Educativa Municipal Nacional Sede San Antonio, fue construida de manera conjunta por 40 comparecientes y víctimas representadas por el Observatorio Surcolombiano de Derechos Humanos (OBSURDH).
El mural rinde homenaje a campesinos, mujeres trabajadoras, niños y niñas que fueron asesinados y presentados falsamente como guerrilleros o delincuentes dados de baja en combate durante los denominados “falsos positivos”.
El evento fue presidido por la magistrada Claudia Rocío Saldaña Montoya y el vicepresidente de la JEP, magistrado José Miller Hormiga Sánchez, ambos de la Sala de Definición de Situaciones Jurídicas.
“Esta medida de reparación simbólica es muy importante para el país, porque es la primera en la que víctimas y comparecientes se han unido para su construcción. Se ha transformado en arte el dolor. Lo que representa es esperanza”, expresó la magistrada Saldaña.
Con iniciativas como esta, la JEP busca honrar la memoria de las víctimas, dignificar sus nombres, enmendar los daños en los territorios y reconstruir el tejido social afectado.
Estas medidas también permiten a los comparecientes resolver definitivamente su situación jurídica, avanzando hacia la reconciliación y la no repetición.

