Más de cien estudiantes de la sede educativa Nuestra Señora de El Rosario fueron reubicados pero la sede aún no ha sido intervenida.
Por: Gisela Hurtado Celis.
Casi un año después del traslado temporal de sus estudiantes a la institución José María Rojas Garrido, la sede educativa Nuestra Señora del Rosario continúa sin avances visibles en su intervención, lo que genera creciente inquietud entre padres de familia, estudiantes y residentes del municipio.
La medida, adoptada por las deficientes condiciones de infraestructura, se acerca a completar 12 meses sin que se observen obras significativas de remodelación o recuperación.
La Personería Municipal liderada por Germán Orlando Salas Gutiérrez impulsó acciones de tutela para garantizar condiciones adecuadas en la prestación del servicio educativo y promover una intervención efectiva del inmueble.
Líderes comunitarios y sectores educativos denuncian que el plantel persiste en estado de deterioro y abandono. Ante los compromisos anunciados que no se materializan, persisten interrogantes sobre el destino de los recursos asignados, el estado actual del proyecto y los plazos de ejecución.
La comunidad exige a la administración municipal liderada por la alcaldesa María Nelfy Rincón Méndez y a los organismos competentes información clara y transparente sobre el cronograma y presupuesto.
Mientras tanto, la infraestructura sigue deteriorándose, y la incertidumbre afecta el derecho a una educación en condiciones dignas.

