La aberración natural fue registrada en una finca de la vereda Rancho Espinal de Altamira, el sorpresivo nacimiento de un ternero con dos cabezas alarmó al propietario del predio y a sus vecinos, la vaca fue sacrificada.
Por: Juan J. Fajardo Cerquera – @vozdelaregion
Sorpresa y asombro causó a los propietarios y vecinos de un predio ubicado en la vereda Rancho Espinal de Altamira, el nacimiento de un ternero que presentaba dos cabezas.
El inusual caso ocurrió este martes cuando tras esperar con expectativa el parto de una vaca de raza pardo suizo, el propietario de la finca notó como el animal inició trabajo de parto, pero tras varias horas este se complicó.
Temiendo que el becerro se hubiera atravesado en el canal uterino de la vaca y éste pudiera perderse, decidieron junto con algunos trabajadores sacrificar el animal que estuvo por un buen tiempo sin poder alumbrar su nueva cría, sin embargo y una vez hecha de disección, la sorpresa se apoderó de todos.

Un ternero con dos cabezas estaba ante su presencia, el animal en su transito uterino había muerto debido al truncamiento que se presentó, lo que hizo que ambos animales se perdieran.
El hecho causó asombro entre el vecindario desde donde todos corrieron a ver esta aberración genética registrando con los teléfonos celulares y haciendo toda clase de conjeturas a cerca de lo sucedido.


La vaca fue despresada y repartidas sus presas entre algunos allegados, al tiempo que el ternero fue enterrado en un sitio aledaño a dicha propiedad.

