Buscan construir una nueva sede para el Centro Administrativo Municipal en el mismo lugar que ocupan la Alcaldía y sus dependencias.
Por: Gisela Hurtado Celis.
La Alcaldía de Garzón, avanza en la modernización de su infraestructura administrativa con la inminente demolición del actual edificio municipal, ubicado en la carrera 8 No. 7-74 esquina.
Este proceso contempla la demolición total por medios mecánicos y manuales de elementos estructurales y no estructurales, desmonte de redes existentes, desconexión y retiro del ascensor, así como el retiro, cargue, transporte y disposición final de los residuos de construcción y demolición (RCD).
El contrato, por un valor de 400 millones de pesos, tendrá un plazo de ejecución de 45 días una vez suscrito.
La decisión se basa en un estudio de vulnerabilidad estructural efectuado en el año 2024, que revela graves deficiencias: índices de flexibilidad superiores a la unidad, sobreesfuerzos en elementos que exceden la capacidad resistente según la norma sismo-resistente NSR-10, tercer piso en mampostería no reforzada sin resistencia sísmica, ausencia de red contra incendios, redes eléctricas obsoletas y materiales de mala calidad.
El informe concluye que la estructura, construida antes de las normas sismo-resistentes y ampliada sin criterios técnicos adecuados, representa un riesgo muy alto para la vida de funcionarios y ciudadanos, haciendo inviable su reforzamiento y recomendando demolición total seguida de construcción nueva.
Como parte del proyecto integral, la administración municipal liderada por el alcalde Francisco Calderón Feriz suscribió el Convenio Interadministrativo de Cofinanciación con el Ministerio del Interior a través del Fondo Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana – FONSECON.
Este acuerdo, por $8.615.393.163 (Nación: $7.323.084.189; Municipio: $1.292.308.974), financia estudios, diseños y construcción del nuevo Centro Administrativo Municipal (CAM) bajo modalidad llave en mano, con ejecución hasta el 31 de julio de 2026.
La iniciativa, destacada como histórica tras más de 50 años sin renovación, busca mejorar el servicio público y garantizar seguridad sísmica y funcionalidad moderna para la comunidad garzoneña.

