La profesional quien funge como defensora pública en la entidad fue interceptada y retenida por presuntos integrantes de grupos armados ilegales en límites con el Cauca.
Por: Gisela Hurtado Celis.
La abogada Sandra Mónica Herrera Gaviria, defensora pública de excombatientes comparecientes ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) vinculada mediante convenio con FUPAD, fue retenida por presuntas disidencias de las FARC en la vía que comunica a Páez (Cauca) con La Plata (Huila).
El hecho ocurrió el domingo último a la altura del cruce de Itaibe, cuando sujetos armados interceptaron la camioneta blindada oficial en la que se desplazaba junto a dos escoltas de la Unidad Nacional de Protección (UNP).
Tras una retención de 40 minutos en la que permanecieron incomunicados, las tres personas fueron liberadas ilesas. Los asaltantes despojaron a los agentes de protección de sus armas de dotación, proveedores y chalecos balísticos, y se llevaron el automotor blindado.
Herrera, quien ya contaba con antecedentes de amenazas por su labor judicial, logró arribar al casco urbano de La Plata con ayuda comunitaria.
A raíz del ataque, la JEP calificó formalmente la acción como un secuestro y exigió al Gobierno Nacional y a la UNP una revisión urgente de las medidas de seguridad para los equipos jurídicos en territorio.

