Un arma no convencional conocida como tatuco que los integrantes de la desmovilizada guerrilla de las Farc utilizaban contra la fuerza publica en medio del conflicto armado interno, será erguida como monumento de paz en zona rural de Neiva.
Por: Héctor Fabio Muñoz Figueroa – @hefamu1
De acuerdo con Fabio Ramírez enlace legislativo del partido político Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común – Farc en el Huila, el trabajo mancomunado con los habitantes de las zonas donde se vivió la crudeza del conflicto armado interno, está dando positivos resultados de reconciliación y progreso.

En tal sentido, y gracias al trabajo de reparación y reconciliación que realizan los excombatientes del grupo insurgente desmovilizado y las victimas, por medio de la vinculación de entidades y organizaciones como la curia a través de las parroquias locales, se prevé la instalación de un monumento en inmediaciones de los corregimientos Vegalarga de Neiva y Anacleto García de Tello.
En ese lugar, otrora epicentro de incursiones, enfrentamientos y bombardeos, se construirá una escultura representada en un tatuco, arma no convencional que utilizaron los insurgentes en su lucha para contener el accionar de la fuerza pública.

Dicha obra artística, se erguirá como un símbolo de la memoria y el dolor que produjo la confrontación insurgente y que dejó centenares de víctimas quienes, junto a sus otrora victimarios, intentan sin olvidar el daño, construir una nueva oportunidad de paz.

