Según el Gobierno Municipal, la carencia de una sede propia para la Institución Educativa Divino Salvador hizo que se priorizara la construcción de una planta física.
Por: Héctor Fabio Muñoz Figueroa – @hefamu1
Lograr que el sector urbano de Altamira cuente con una sede educativa oficial acorde a las necesidades de la comunidad, es el propósito del gobierno local de ese municipio.
Según se estableció, la carencia de una sede para la Institución Educativa Divino Salvador, actualmente bajo comodato por parte de la Diócesis de Garzón hizo que se emprendiera un proceso para lograr la construcción de una planta física por parte de la institucionalidad oficial.
Para hacer posible ese propósito, el alcalde Efraín Calderón Londoño inició gestiones para lograr recursos del Gobierno Nacional y Departamental que permitan el desarrollo de las obras de la nueva sede para la Institución Educativa Divino Salvador.
El proceso inició mediante la contratación de los estudios y diseños que permitirán determinar durante los próximos meses el monto, forma y demás detalles de la nueva planta física que se proyecta construir en un lote aledaño al edificio municipal.
Son más de 300 estudiantes de los grados de educación básica secundaria y media, los que se beneficiarán del proyecto que aspiran concretar durante el año 2022.

