Según indican en menos de un año el precio de la fruta disminuyó en cerca del 50%, cambio climático y factores sanitarios agravan la situación.
Por: Héctor Fabio Muñoz Figueroa.
El sector bananero del Huila registra un desbalance crítico entre volumen de cosecha y demanda comercial, afectando la estabilidad operativa de más de 300 unidades productivas en Tello y Vegalarga.
La cotización en finca cayó de 1.800 a 700 pesos por kilo, agravada por un estricto filtrado morfológico de los intermediarios que descarta fruta en buen estado fitosanitario, dejando hasta el 50% de la carga sin salida comercial.
A nivel departamental, el Huila sostiene un área sembrada estimada en 8.500 hectáreas con rendimientos que superan las 85.000 toneladas anuales entre monocultivos y asocio.
Sin embargo, la incompatibilidad agronómica del banano para convivir con cafetales —debido al bloqueo de radiación solar por su dosel foliar— exige parcelas exclusivas que elevan la vulnerabilidad económica de los predios.
Esta saturación logística y de precios se extiende a municipios del centro y sur como Garzón, Tarqui, Guadalupe y Timaná, donde la reducida infraestructura de poscosecha y acopio profundiza el represamiento de fruta perecedera.

