Las intensas lluvias de las últimas semanas provocaron graves afectaciones que ameritan un plan de choque para habilitar la transitabilidad.
Por: Héctor Fabio Muñoz Figueroa.
El Municipio de La Plata, en el occidente del Huila, enfrenta una grave emergencia por la ola invernal que azotó la región en febrero de 2026.
Tras intensas lluvias, se decretó la calamidad pública mediante el Decreto No. 100.03.3-019 del 7 de febrero, por un período de seis meses, debido a inundaciones que afectaron cerca de 50 viviendas en barrios como San Antonio, Country House, Libertadores II etapa y San Isidro, además de sectores aledaños a la Avenida Libertadores.
Se reportaron daños estructurales en el puente del sector Museñas sobre la quebrada La Azufrada, incremento del caudal en quebradas como Cuchayaco, Las Parras, Barbillas y Palestina, con riesgos para la comunidad, afectaciones al acueducto municipal y al servicio de energía eléctrica.
En la zona rural, deslizamientos y pérdida de banca obstruyeron vías hacia corregimientos y veredas, y la Institución Educativa Monserrate (sede La Muralla) sufrió graves daños.
Posteriormente, el Decreto No. 100.03.3-024 del 12 de febrero declaró la urgencia manifiesta, habilitando contratación directa para medidas excepcionales.
El Consejo Municipal de Gestión del Riesgo y Desastres (CMGRD) aprobó por unanimidad el Plan de Acción Específico (PAE) el 13 de febrero, y el 15 de febrero autorizó el alquiler de maquinaria pesada, ante la falta de apoyo inmediato del banco departamental.
La Alcaldía contratará tres retroexcavadoras cargadoras sobre llantas y seis volquetas sencillas (con conductores, combustible incluido), por un presupuesto de $100 millones (monto agotable).
Estos equipos atenderán emergencias viales en sectores como Getzen, Betania, Chocó y corregimientos como Gallego, San Andrés y Monserrate, priorizando recuperación de vías, remoción de lodo, reconstrucción del puente Museñas y entrega de ayudas humanitarias.
Edward Hernán Leguizamo Mendoza, jefe de Obras Civiles, confirmó que esta acción es indispensable para restablecer la transitabilidad, mitigar riesgos y salvaguardar la seguridad de la población afectada.

