La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura o FAO por sus siglas en inglés, tiene como principal función apoyar a los Estados miembros para que alcancen la seguridad alimentaria y nutricional.
Por: Daniel Bravo Castaño
El alcalde de Pitalito, Edgar Muñoz Torres, sostuvo una reunión con el representante para Colombia de la FAO, Alan Bojanic. En el encuentro se acordó una hoja de ruta que permite que el Valle de Laboyos sea uno de los municipios pilotos en el programa “Agricultura Adaptada al Clima”.
Desde el año anterior Pitalito viene trabajando con la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) en el fortalecimiento de capacidades de actores institucionales, en el marco del proyecto “innovación y gestión del riesgo frente a multiamenazas en el campo colombiano” ejecutado por la FAO con financiación de Cooperación Internacional.
A su vez, desde la Oficina de Ambiente y Gestión del Riesgo, liderada por Dianny Marcela Albornoz, en un trabajo articulado con la FAO y en compañía de la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo (UNGRD) y el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA), se han coordinado actividades para capacitar a los integrantes del Consejo Municipal de Gestión del Riesgo y el Consejo Municipal de Cambio Climático.
Por lo anterior, y gracias a la reunión cumplida en Bogotá con el representante para la FAO en Colombia, Alan Bojanic y su equipo de asesores, se logró acordar una hoja de ruta en la que Pitalito será uno de los pilotos en el país del programa de “Agricultura Adaptada al Clima” y la formulación del modelo de finca cafetera adaptada al clima, en el marco de las acciones de la ruta de Cambio Climático Pitalito 2030 y el Plan de Desarrollo “Pitalito, Región que Vive”, a partir de los ejes de sostenibilidad y adaptación, que incluyen componentes como biodiversidad, seguridad alimentaria, conservación del ambiente y producción sostenible.
Finalmente, Bojanic afirmó que “su ubicación en el Macizo Colombiano y en fuentes de nacimiento de agua, la articulación entre lo que es el macizo andino y por supuesto la Amazonía, lo convierte en un lugar con una ubicación estratégica, de cruce de caminos, lo que también va a permitir replicabilidad de cualquier experiencia que tengamos en la región». «Desde la FAO queremos mostrar y aplicar nuestros expertos en la zona siempre pensando en ese efecto irradiador hacia otros lugares y ecosistemas”.

