Colombia, el país que hemos permitido

Hemos permitido que hagan lo que quieran los corruptos, que no terminen en su totalidad las obras, hemos permitido que nos roben y hasta firmemos para que lo sigan haciendo, hemos permitido que maten a nuestros líderes, nuestros niños y jóvenes, y no decimos nada, hemos permitido que violen y maltraten a hombres y mujeres, hemos permitido que nos humillen y pisoteen nuestra dignidad, hemos perdido el rio y nuestros territorios, hemos permitido que nos engañen durante muchos años los medios de comunicación, hemos permitido que nos lleven a una maldita guerra, donde la sangre la coloca los pobres, pero es alimentada por los ricos, hemos permitido que nos gobiernen con mentiras, hemos elegido nuestro presente, hemos permitido que nos engañen alimentándonos del veneno del odio, hemos permitido que la enseñanza y ejemplo de Cristo sea distorsionado y no se promueva el perdón y el amor, sino que se multiplique el odio y la guerra, hemos aceptado y elegido la muerte y el miedo como opción de gobierno, hemos permitido que la política sea politiquera, hemos permitido que no se respete la diferencia, hemos permitido que pensar distinto sea sinónimo de muerte, hemos permitido todo, ¿qué más hace falta?, ya han justificado hasta la muerte en los falsos positivos, la muerte de los firmantes de la paz, el exterminio de líderes sociales, entre otros casos.
La única solución para esta deshumanización de la sociedad colombiana es la EDUCACIÓN, pero no esa que esté preparada para responder pruebas o test, sino una EDUCACIÓN que responda a la construcción de la nueva Colombia, en donde se priorice la convivencia y el respeto a la diferencia, una EDUCACIÓN en contexto y para la vida, que nos permita ser humanos, ser solidarios y constructores de la armonía social. Necesitamos acabar esa cultura de la indiferencia y del salvase quien pueda, y construir caminos para el perdón, la conciliación y la paz. Necesitamos educar y formar un nuevo ciudadano.
Es decir, construir un nuevo modelo de educación en medio de una nueva sociedad o país realmente incluyente, que le apueste a la paz con justicia social y por supuesto un Estado que le apueste a la cultura de la paz y no de la guerra, promoviendo las grandes reformas y transformaciones que necesita el modelo económico y político del país.
¿A quién le interesa esto?, a este gobierno y a los viejos gobiernos NO le interesa esto, necesitamos transformar nuestra sociedad, esto ya es sentido común humano, es por la vida, por la paz y la armonía social, necesitamos unirnos, quienes quieran construir una patria nueva y salir de la guerra, no más odios ni rencores, necesitamos una convergencia ciudadana que esté dispuesta a una unidad social y política, que edifique una ciudadanía tolerante, respetuosa y solidaria, en donde nos garanticen que todos sin excepción cabemos en este País, de lo contrario seguiremos nadando en medio de la sangre, multiplicando viudas y huérfanos, pobreza, desplazados, torturas, desaparecidos y el dolor incurable de la guerra, que solo le sirve a quienes viven de ella.
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