El principal proyecto que presenta un futuro incierto para finalizarse es el de la pavimentación de 5 kilómetros hacia Puerto Alegría.
Por: Héctor Fabio Muñoz Figueroa.
En el municipio de Garzón, crece la preocupación entre la comunidad por la incertidumbre que rodea la terminación del proyecto de pavimentación de la vía Garzón-Puerto Alegría, un tramo de aproximadamente 5 kilómetros financiado con recursos del Sistema General de Regalías.
La obra, iniciada hace varios años, enfrenta un historial de graves dificultades: el contrato adjudicado en 2017 por 28.600 millones de pesos y luego con una adición de otros 12 mil (incluyendo también el cruce Oporapa-Saladoblanco) fue declarado en incumplimiento por la Gobernación del Huila en 2021, tras el abandono del contratista, lo que generó la pérdida de millonarios recursos públicos y posibles responsabilidades disciplinarias investigadas por la Procuraduría General de la Nación y la Contraloría General de la República.
A pesar de los esfuerzos por reactivar el proyecto, los avances han sido mínimos. Tras el incumplimiento por el detrimento de más de 16 mil millones de pesos, se adicionaron cerca de 20 mil millones, pero estos se destinaron principalmente a intervenciones en Oporapa, dejando en el limbo el tramo hacia Puerto Alegría.
Esto ha intensificado la frustración de los garzoneños, quienes ven postergado un corredor vital para la conectividad rural, el transporte de productos agrícolas y el acceso a servicios.
La inquietud se extiende a otros proyectos viales pendientes en el municipio como son: la pavimentación de 2 kilómetros hacia el Batallón de Infantería No. 26 Cacique Pigoanza y 2 kilómetros de Garzón a San Antonio del Pescado, que ya están comprometidos, pero carecen de recursos asignados.
Además, en 14 años no se ha logrado habilitar siquiera 500 metros de vía que da acceso a los dos puentes de la vereda Claros, cerca del batallón, afectando directamente la movilidad local.
Otros corredores como San Rafael y Filo de Platanares enfrentan similar estancamiento, por lo que la comunidad exige celeridad a la Gobernación y entidades nacionales para evitar más dilaciones en estas obras esenciales para el desarrollo del municipio.
