El ex obispo falleció el pasado domingo mientras permanecía en su vivienda de Envigado Antioquia hacia donde se había retirado desde el año 2012. Por disposición eclesiástica, el prelado deberá ser sepultado en la última catedral donde ejerció su actividad pastoral.
Por: Héctor Fabio Muñoz Figueroa – @hefamu1
Profundo pesar ha causado en la comunidad católica de Neiva y el Huila, la noticia sobre el fallecimiento accidental el pasado domingo de Monseñor Ramón Darío Molina Jaramillo, quien se desempeñó como obispo de la diócesis de Neiva desde el 19 de enero de 2001 hasta el 4 de febrero de 2012.
Según informaron fuentes familiares, el ex obispo de 83 años se encontraba en su residencia cuando sufrió un fuerte golpe en la cabeza luego de caer desde su propia altura mientas tomaba una ducha, lo que hizo que debiera ser atendido en la Clínica El Sagrado Corazón en Medellín, donde falleció producto de los hematomas en el cuerpo y por el coagulo de sangre que se le formó en la zona craneana.

Monseñor Ramón Darío Molina Jaramillo nació el 31 de agosto de 1935 en Envigado Antioquia, comenzó los estudios eclesiásticos en el Seminario Franciscano de Cali y cursó, luego, los ciclos de filosofía y teología en la Universidad de San Buenaventura en Bogotá. Obtuvo la licenciatura en Teología dogmática en la Universidad Lateranense y en Teología moral en la Academia Alfonsiana de Roma.
Emitió la profesión solemne en la Orden de Frailes Menores el 6 de enero de 1957 y fue ordenado sacerdote el 28 de octubre de 1961.

En el ejercicio de su ministerio presbiteral desempeñó cargos de enseñanza y otros oficios en su Congregación Religiosa: Fue profesor de teología moral y sacramental en la Universidad de San Buenaventura, profesor en el Instituto de Estudios Sociales de la misma Universidad, Definidor Provincial y uno de los fundadores de la Universidad Pontificia Bolivariana de Montería Córdoba.
En 2012, por haber cumplido la edad máxima que permite el diaconado sacramental, el entonces Papa Benedicto XVI le aceptó la renuncia al cargo de Obispo de la Diócesis de Neiva, tiempo desde el cual se retiró a su casa en el municipio de Envigado donde ocurrió el accidente doméstico que acabo con su vida de 83 años.
Las exequias del ex obispo serán el día miércoles 17 de octubre, a las 10:00 a.m. en la parroquia de Santa Gertrudis en Envigado e inmediatamente será trasladado a la ciudad de Neiva a donde llegará aproximadamente a la 9:00 p.m. y estará en cámara ardiente en el templo Colonial.
Las exequias tal como lo dispone el reglamento canónico serán en la capital huilense el día jueves 18 de octubre a 10:00 a.m. en la Catedral de la Inmaculada Concepción en donde su cuerpo será sepultado, rito que se instauró autorizado para su dignidad y que permite ser sepultado en el último sitio donde ejerció su obispado.

