El hombre quien se entregó al Ejército Nacional relató que quienes son descubiertos en su intención de irse, son obligados a cavar sus propias tumbas.
Por: Héctor Fabio Muñoz Figueroa.
Un hombre de 25 años se sometió a la justicia ante tropas del Batallón Especial Energético y Vial No. 12 de la Novena Brigada, en zona rural de Yaguará (Huila).
Según su relato, permaneció vinculado durante un año y medio al Grupo Armado Organizado residual (GAO-r) Bloque Central Isaías Pardo, Estructura Ismael Ruiz, con presencia en Cauca y Huila.
La entrega se produjo gracias a labores de inteligencia militar.
Durante su permanencia en la estructura, habría integrado la red de apoyo a estructuras residuales (RAER).
Relató que en dicha organización las órdenes debían cumplirse de manera estricta y que personas señaladas de insubordinación fueron obligadas a cavar su propia tumba, práctica que afectaba tanto a adultos como a menores de edad.
También indicó que, ante la pérdida de integrantes, la estructura recurría a caseríos para reclutar menores. Manifestó que una de las razones de su decisión fue no continuar participando en esas acciones de reclutamiento.
Además, señaló el distanciamiento de su familia y el riesgo permanente de captura o muerte como factores que lo llevaron a apartarse del grupo.

