Desconocidos llegaron hasta una vivienda en la vereda El Mirador y dieron muerte a tres jóvenes de 15, 18 y 27 años.
Por: Gisela Hurtado Celis.
El suceso ocurrido el 18 de marzo de 2026 en la vereda El Mirador, zona rural del corregimiento La Laguna, municipio de Pitalito, departamento del Huila, ha sido catalogado por el Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz) como la masacre #32 del año 2026 en Colombia.
Tres jóvenes, identificados oficialmente como Cristian Erik Anacona Muñoz (18 años), Fabián Andrés Piamba (25 años) y el menor Jhon Alexis Lasso Piamba (15 años), fueron asesinados a bala.
Según reportes, las víctimas se encontraban afuera de una vivienda —al parecer lavando una motocicleta— cuando sujetos armados llegaron en otra moto y dispararon en repetidas ocasiones sin mediar palabra.
Fueron trasladados de urgencia al Hospital Departamental San Antonio de Pitalito, pero ingresaron sin signos vitales debido a la gravedad de las heridas.
Las autoridades manejan como hipótesis principal un posible ajuste de cuentas, aunque esta línea investigativa sigue en verificación. Se confirmó que el menor de edad no tenía antecedentes judiciales, mientras que uno de los adultos (Fabián Piamba) registraba anotaciones previas por tráfico, fabricación o porte de estupefacientes, según información preliminar de la Policía Huila.
Este hecho se enmarca en un contexto de alta tensión en la zona rural de Pitalito, donde operan grupos armados como el Frente Hernando González Acosta del Estado Mayor Central (EMC) de las disidencias de las FARC, el Frente Rodrigo Cadete del Ejército de Liberación Nacional (EMBF) y bandas de carácter local.
Indepaz destaca que la Defensoría del Pueblo había emitido alertas tempranas (AT 013/25 y AT 001/25) sobre el riesgo permanente de violaciones a los derechos humanos en el municipio, derivado de la imposición de normas ilegales por parte de estos grupos, la fragmentación del Estado Mayor Central y disputas entre facciones disidentes de las FARC.
La Policía Nacional y la Fiscalía General de la Nación adelantan operativos para capturar a los responsables y esclarecer el crimen.
En medio del dolor, líderes comunitarios han iniciado una recolección solidaria de recursos para apoyar a las familias de las víctimas, que enfrentan extrema escasez económica para costear los gastos funerarios.

