-El papel de los educadores por la transformación de la nueva Colombia-

0
Compartir:

 

El papel de los educadores por la transformación de la nueva Colombia.

Erikson Julian Castro SierraPor: Erikson Julián Castro Sierra

El reto que la sociedad colombiana enfrenta en esta época, donde se intenta por parte del actual gobierno en cabeza del presidente de la república Juan Manuel Santos Calderón, exterminar el conflicto armado por la vía política (acuerdos con las FARC y ELN), es sin duda los esfuerzos más meritorios y destacables que el mandatario colombiano ha hecho hasta el momento, aunque no se comparta su política educativa, minero energética, social, económica, entre otras, el mayor reconocimiento más allá del premio nobel, es la voluntad y tenacidad con la que se ha enfrentado en unir fuerzas para lograr acabar una guerra que generó la más terrible noche más larga de la historia de Colombia, 52 años de lucha armada.

Esto conlleva a un gran reto social, asimilar desde nuestra cultura, cosmovisión y percepción psicosocial que la guerra terminó, es decir extendernos una oportunidad entre todos los colombianos sin exclusión de estrato, ideología, religión y política, que sí es posible convivir en medio de nuestras diferencias, sin necesidad de imposiciones, engaños y violencia, fortaleciendo los lazos fraternales a través de los valores sociales como la tolerancia y la solidaridad, acompañados además por el principio cristiano y que hace diferencia para la hermandad, como es el amor, siendo el amor el único capaz de cultivar en nuestros corazones la capacidad de valentía para lograr una conciliación entre la guerra y la paz, perdonar y perdonarnos, respetar y respetarnos, principios básicos para nuestra transformación de la realidad social colombiana, perdonar los estragos y barbaries que cometieron los actores armados, no solo una de las partes sino todas, guerrillas y fuerzas militares, perdonarnos porque fuimos participes indirectamente de esta guerra, estigmatizando a hombres y mujeres que pensaban distinto a nosotros, mintiendo y solucionando las diferencias a través de la violencia (insultos, golpes, venganza, entre otros actos), respetar las ideas y proyectos de otros, respetarnos para fortalecer la democracia y liderazgos sociales que emergen hacia el empoderamiento de las comunidades, por ende nuestro reto debe ir más allá del discurso que se quiere la paz, necesitamos hechos concretos y reales, necesitamos que no se dilate más los avances alcanzados con las FARC, pero lo que realmente necesitamos y con suma urgencia es transformar nuestros corazones y espíritus para confiar en la voluntad de la reconciliación nacional, abramos nuestros brazos y consolidemos nuestras fuerzas para fortalecer ideas para la paz.

La primera idea es que los docentes sean quienes formen y eduquen a nuestra generación y próximas en hábitos de sana convivencia social, alimenten la esperanza de una patria nueva en las comunidades, se esfuercen por crear una cultura de armonía y paz en los templos educativos y que estos se irradian a la sociedad, que sean los líderes y promotores de una pedagogía social que ilumine las sendas para conquistar el perdón y el amor por una Colombia sin exclusión, que nuestros docentes nos enseñen a soñar y luchar hacia alcanzar los sueños por una patria nueva, que sean ellos, los docentes quienes gracias a su labor, asuman una tarea histórica para consolidar la paz, que cultiven semillas en nosotros para comprender nuestra realidad y que el papel de los educadores más allá de enseñar  contenidos, sea para la transformación de la nueva Colombia, saliendo de esos muros de las instituciones y aulas educativas y se promuevan en los parques, plazoletas y calles la alegría del perdón y construcción de una paz estable y duradera a través del amor.

Loading Facebook Comments ...

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here