OPINIÓN: Superman. Una historia para contar

0
Compartir:

 

Superman: Una historia para contar

Por: Erikson Julián Castro Sierra.

Docente.

Corrían los años de la década de los noventas en la ciudad de Neiva, todo transcurría dentro de los parámetros de la normalidad para aquella juventud y niñez de la época, muchos se ilusionaban con las magias del futbol profesional, el Atlético Huila lograba ser campeón en el año 92, otros experimentaban sus habilidades y destrezas en los distintos barrios de la ciudad a través de los programas de COLDEPORTES, recuerdo uno de ellos como es Campamentos Juveniles, pero otros los inquietaba la convulsión social y política del país, me refiero ya en ese periodo 94-98, donde la semilla de Jaime Garzón crecía en varias mentes de los jóvenes de Neiva y de Colombia, ya esa generación nacida a principios de los ochenta, se encontraban algunos en las aulas de clase de los colegios de la ciudad, el Liceo, INEM, Técnico y Santa Librada, recibían la gran mayoría de sueños de esa juventud que anhelaba cambios y grandes transformaciones, pues quienes vivimos nuestra adolescencia en estas instituciones educativas vimos nacer la Asociación Nacional de Estudiantes de Secundaria mejor conocida como la ANDES, en ella se reunió esa juventud que lideró procesos artísticos, ambientales, sociales y políticos, si políticos, era extraño ver jóvenes que hacían murales, marchas y comunicados pidiendo no ser tenidos en cuenta para ir a la guerra, eso recuerdo que era la objeción de conciencia, fue un periodo fascinante para esa juventud,  asistieron a congresos nacionales de estudiantes de secundaria,  hicieron tamales, recolectaron dinero bajo la creatividad de esas mentes juveniles que añoraban y esperaban ser los pioneros de la trasformación de la realidad social, hubo amistades y amores que marcaron toda la vida, y aquí aparece Superman, un joven de escasos 15 años si mal no recuerdo, que cruzaba la ciudad en su bicicleta llevando un mensaje de esperanza para los jóvenes de Neiva, y en ella también iba su amor, una chica líder del Liceo y que también soñaba por cambiar el país a través de las ideas y la conciencia social, ellos encarnaban el amor de juventud, pero también la lucha estudiantil y organizada de la ANDES, pero llego la maldita ola de amenazas e intimidaciones a esta generación de lideres juveniles, ya estamos en los finales de los 90, en el 99 asesinan a Jaime Garzón, y a la vez todas las universidades públicas son objetivo militar por parte de las fuerzas oscuras y paramilitares del país, y allí es donde desaparecen a muchos lideres estudiantiles y sociales, y solo queda dos caminos, la vida dejando los sueños de esperanza y transformación o la muerte luchando por ellos, algunos demostraron su cobardía y decidieron renunciar a seguir soñando, otros se mantuvieron y cayeron asesinados o exilados, pero otros no tuvieron otra salida que empuñar las armas para salvar sus vidas, Superman voló hacia la selva y se interno allí, durante muchos años desconocí la suerte de ese joven, que le tocó cambiar su vida de ciudad por la montaña y la compleja jungla del Caquetá, ya transcurría los años 2000, y durante cerca de 16 años no supe nada de él, tan solo mis noches de tragos llenos de nostalgia lloraban sus recuerdos, algunos nos decían que todos ellos que por pensar distinto les había tocado ir a la guerrilla habían muerto, hay tesis de grado en homenaje a sus memorias, hoy de esa generación de lideres sobrevivieron tres, entre ellos Superman, que espero continúe esta historia….

Y así como esta hay muchas historias que podrán ser relatadas si realmente no queremos que vuelva la guerra, la familia de Superman está feliz junto a sus amigos, hay otras que la guerra se los llevo para siempre.

Que nunca más la juventud tenga que empuñar un arma y que nuestra juventud no tenga que matarse entre ellos. Podemos vivir en medio de nuestras diferencias, aunque piensen distinto ninguno merece morir.

Loading Facebook Comments ...

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here