Mototaxistas de Acevedo se unieron para tapar huecos y salvar vidas

 

Mientras el aporte de materiales corre por cuenta de comerciantes, agricultores, lideres comunitarios y las dependencias de la alcaldía los transportadores informales suman su mano de obra para resolver los problemas viales.

Por: Gisela Hurtado Celis – @giselahcelis

Una campaña que por un lado pone en vergüenza a la dirigencia gubernamental de la región por el grado de abandono a que mantiene sometidas las principales vías de su municipio, pero que a la vez se convierte en la muestra de la disposición plena para resolver sus propios problemas, es la que desde hace varias semanas lideran miembros del gremio de transportadores informales, conocidos como mototaxistas de Acevedo.

Son las actividades de reparcheos con las que mejoran sustancialmente las condiciones de transitabilidad por las calles y vías del municipio.

Cansados de insistir por el envió de recursos y maquinaria para que las instancias regionales del gobierno les resolvieran los daños evidentes en las vías de acceso, varios mototaxistas se dieron a la tarea de reparar ellos mismos el problema que otros nunca les han querido resolver.

Dispuestos a poner su trabajo como aporte a la justa causa, recorren locales comerciales, hablan con comerciantes, concejales, funcionarios de la alcaldía y con cuanto ciudadano aceveduno esté dispuesto a ayudar donando dinero, materiales y hasta comida para llevar a cabo las mingas con las cuales uno a uno, cubren los cráteres que ponen en riesgo sus vidas y las de sus usuarios cuando prestan el servicio.

Varias calles de Acevedo han sido intervenidas gracias a la estrategia con lo que se ha mejorado ostensiblemente la transitabilidad y el riesgo de accidentes de tránsito es menor.

Ya cumplida la tarea las vías de entrada y salida a su municipio es la siguiente prioridad; tanto la que va hacia Pitalito, como la que los comunica con Suaza son objeto de las tardes de reparcheos que gustosamente armados de palas y carretillas emprenden para ayudar en la intervención de la infraestructura vial.

Y como cualquier equipo profesional de trabajo, estos admirables ciudadanos además de tapar los huecos aprovechan los encuentros para reforzar sus lazos de amistad, compartir alimentos y porque no, tomarse una fría cerveza después de haber mezclado y aplicado el concreto que a futuro les salvará sus vidas o las de sus clientes.

Por su lado, pasan pálidos y sin musitar palabra candidatos llegados de varios lugares quienes desde sus camionetas polarizadas ni se percatan de semejante esfuerzo y amor por el territorio.

Fotos: Ancizar Valderrama.