Tráfico de partes de animales en el sur del Huila.

    0
    Compartir:

    Mucho se habla sobre el tráfico de animales silvestres con fines domésticos, sin embargo existe en el mercado negro, otra modalidad tan cruel como ésta: el tráfico de partes de animales, utilizadas en la elaboración de artesanías y de atuendos, así como para el uso de prácticas de hechicería y para consumo humano.  En lo que va corrido del año 2015, la Dirección Territorial Sur-DTS de la CAM en apoyo con la Policía del Fuerte de Carabineros de San Agustín han logrado la incautación de una piel de boa (Boa contrictor), de 3.6 metros de largo; un pico y tres pares de garras de tucaneta (Tpereoglossus torquatus).

    Las partes de animales silvestres como pieles, colmillos, garras, picos, grasa, carne, huevos, conchas y plumas, son comercializados de manera ilegal como curiosidades, trofeos de caza, con fines afrodisíacos, medicinales, de brujería, para fabricar prendas de vestir o para el consumo humano de sus carnes y/o huevos.  De acuerdo con datos generados por la Interpol, “el tráfico ilegal de fauna genera a nivel mundial, una cifra cercana a los 17 millones de dólares”. Países como Colombia, es sin lugar a dudas uno de los más atractivos para los cazadores, traficantes y comerciantes de animales silvestres, debido a su gran biodiversidad.

    En el caso del departamento del Huila, la CAM a través de la Red de Control al Tráfico Ilegal de Fauna y Flora ha fortalecido los operativos y actividades de educación ambiental en carreteras, plazas de mercado y terminales de transporte, con el fin de desarticular las bandas dedicadas a este delito ambiental.  Además de constituir un acto de crueldad hacia los individuos comercializados, el tráfico de fauna silvestre es una amenaza directa contra el equilibrio de los ecosistemas naturales del país. El tráfico de vida silvestre es la segunda causa de extinción de especies a nivel mundial, después de la pérdida del hábitat.

    Normatividad

    Existe un convenio entre 175 países que busca disminuir el tráfico ilegal de vida silvestre y se llama la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres – CITES. Desde 1981 Colombia hace parte del acuerdo y para hacer prueba de ello expidió una ley, la número 17 de 1981 por medio de la cual implementa medidas de control sobre el tráfico ilegal de fauna silvestre.  En el código penal colombiano se establecen penas de hasta 90 meses de cárcel y multas hasta de 15 mil salarios mínimos, para quienes incurran en el delito del tráfico ilegal de animales silvestres.

    Información: Hjdoblek Pitalito.
    Loading Facebook Comments ...

    Dejar respuesta

    Please enter your comment!
    Please enter your name here